SOBRE LAS AMENAZAS QUE HE RECIBIDO EN TWITTER

A estas alturas casi todos sabéis que hace unos meses decidí denunciar una lamentable situación que “jamás pensé que iba a vivir” y ante la que sentí “miedo e indefensión”. Unos sentimientos que no se los deseo a nadie.
Hasta que un día, en el que creo que se sobrepasaron todos los límites, decidí cortar por lo sano y me presenté ante la Guardia Civil, formulé la denuncia y dejé el caso en sus manos. No ha sido agradable pero no voy a dar más detalles de los que aparecen en la nota de prensa publicada por la Guardia Civil.
Todos los medios han relatado los hechos más o menos como sucedieron. Debido a la cantidad de mensajes, que he recibido he optado por hacer pública mi contestación.
Me quedo sin palabras para agradecer la labor de la Guardia Civil, para ellos sólo tengo palabras de gratitud eterna. No tengo palabras para alabar su eficacia, su profesionalidad y su delicadeza.
Gracias a los compañeros de todos los medios por el tratamiento de la noticia y por respetar mi silencio.
Ahora mismo estoy bien. Cuando me comunicaron la identidad real que había detrás del perfil desde el que se me enviaron esos mensajes me quedé muy tranquila. No quiero dar más detalles porque respeto la privacidad de la otra persona. Yo si que lo voy a hacer.
Me educaron para perdonar y para tender la mano a aquel que se arrepiente, asume su error y pide perdón. Creo en las segundas oportunidades, en aquellos que merecen la pena. Creo que de los errores se aprenden, eso espero y deseo.
El resto prefiero quedármelo para mi.
He decidido descansar una temporada en Twitter e Instagram…
Una persona se encargará de subir sólo lo que tenga que ver con mi vida profesional. No es por inseguridad, miedo ni nada de eso. Todo eso acabó. Simplemente que necesito estar una temporada libre de redes.
Estoy bien y gracias por cada uno de los mensajes que me llegan.
Me siento muy querida y protegida. Y de nuevo gracias a la Guardia Civil, eternas gracias.
Sólo una cosa. Lo que es delito en la calle lo es en las redes. Y nadie, tiene derecho a insultar, amenazar o denigrar a otro. Y mucho menos por discrepancias políticas. Uno debe ser responsable de lo que escribe y manifiesta y por ello debe asumir las consecuencias que ello conlleva. Yo puedo perdonar pero la Justicia decidirá.
Gracias todos!!!
Importante: Las denuncias deben hacerse en un cuartel de la Guardia Civil. Las denuncias deben ratificarse. Enviar pantallazos o menciones en las redes al perfil de la Guardia Civil no les ayuda en nada. Quien decida dar el paso debe hacerlo bien. Por unas redes limpias.