Comienza mi aventura. SUPERVIVIENTES 2015

Ilusionada, impaciente, nerviosa, expectante pero sobre todo… Me siento privilegiada!. Dentro de unos días, inicio una aventura junto a 15 compañeros a los que ya admiro y respeto por el simple hecho de haber aceptado un reto que no va a resultar fácil para ninguno de nosotros. Una isla idílica nos espera. Allí, todos partiremos de cero, jugaremos con las mismas reglas, en las mismas condiciones. De nada servirán los apellidos, los cuerpos de gimnasio, el caché o la profesión a la que nos dediquemos. Sin trampa ni cartón. Sin etiquetas. Todos seremos náufragos. Todos seremos supervivientes. Y eso me gusta.

Me quedan por delante meses en los que tendré que demostrar que sé convivir, participar, compartir, respetar, liderar, acatar, escuchar, reflexionar, competir, ayudar, luchar, debatir, discutir, sumar, nunca restar, aprender de todos y jamás subestimar. Y eso es lo único que marcará mi verdadera trayectoria en la isla. 

Os aseguro que voy decidida y no pienso tirar la toalla. Soy muy “cabezota” y siempre finalizo lo que comienzo. Os garantizo que si la audiencia me lo permite, quiero vivir la experiencia hasta el último día. Es mi deseo y lucharé por ello. 

Antes de despedirme quiero dejar unas palabras para una persona con la que me hace especial ilusión compartir esta aventura: “Sé que aún no tienes respuesta y sé que nada está decidido. También sé que lucharás por estar. Pero necesito decirte que te quiero en la isla. Te espero en la isla”.   

Sólo me queda dar las GRACIAS a todos los compañeros y seguidores que con sus llamadas, mensajes y tuits me animan a vivir al máximo esta aventura. GRACIAS por vuestro apoyo.  A todos os llevo conmigo. 

Y por supuesto me llevo en el corazón, a los míos. Vosotros sabéis quienes sois. Los únicos que conocéis a la verdadera Isa, la que se esconde detrás de los focos, de los tacones, del maquillaje… Un caparazón del que inevitablemente me voy a tener que desprender en Supervivientes… Y eso es lo único que realmente me asusta. Nos vemos a la vuelta. 

Y los Idus de Marzo me trajeron los susurros de abril… Soñando 2015. 

“Me puedo caer, me puedo herir, puedo quebrarme, pero con eso no desaparecerá mi fuerza de voluntad” (Madre Teresa de Calcuta)